
Álex Cabrera asume las riendas de Feveco con el objetivo de llevar el coleo a «las Grandes Ligas»
El expelotero profesional Álex Cabrera, recientemente electo presidente de la Federación Venezolana de Coleo (Feveco), anunció que su principal meta de gestión es elevar este deporte nacional a su máximo nivel de organización y disciplina, proyectándolo como un espectáculo de envergadura.
Con apenas dos meses en el cargo, Cabrera detalló que su visión está profundamente influenciada por su trayectoria en el béisbol asiático. «Vengo del deporte más disciplinado en Japón respecto a la organización y eso es lo que quiero implantarle al coleo, que seamos un deporte disciplinado, organizado y con respeto», afirmó, tras calificar el plan estratégico de la nueva Feveco como un proyecto «impresionante» que busca convertir la disciplina en las «Grandes Ligas del Coleo».
El exgrandeliga compartió además el origen de su nexo con este mundo, un anhelo que nació de sus raíces humildes. «Yo tenía siempre el sueño de tener caballo, nunca tuve la posibilidad en una familia muy humilde… siempre decía que el día que tuviera la posibilidad toda mi vida iba a ser patrón de caballo. He tenido caballos desde hace 20 y pico de años», confesó Cabrera, viendo su llegada a la Federación como un compromiso de vida asumido con el país.
Las declaraciones las dio durante los Juegos Nacionales Deportivos del Colegio de Abogados 2026, que se disputan en la manga Vicente Elías Ramírez, de San Cristóbal desde el 22 al 29 de agosto en homenaje al doctor y actual campeón Gustavo Perdomo.
Reconocimiento formal a los atletas gremiales
Durante su intervención, Cabrera fijó una postura clara sobre el estatus de las competencias gremiales y adelantó que llevará una propuesta formal a la Junta Directiva de Feveco para incluir oficialmente los toros coleados de los Juegos Nacionales de Abogados en el calendario oficial de la Federación, dándoles el rango de campeonato nacional.
El dirigente rechazó de forma contundente que estas categorías sean tildadas de «especiales» de manera despectiva, defendiendo el esfuerzo físico y competitivo de los participantes. «Ellos no son especiales, son unos atletas, como los de la categoría C, B o A, que trabajan todo un año para una competencia nacional. Hacen ejercicio, hacen de todo para ganarse un título y no es nada fácil estar un año esperando estos juegos para decirles nada más que ganaron una tarde de toros», sentenció.




